Aquellos maravillosos años.
¿Quién no se acuerda de juegos como Centipede (este fue el primer juego que ví), Goody, o Livingstone Supongo? Y es que aún recuerdo cuando mi madre para que llegara al teclado tenía que ponerme algún que otro cojín en el sillón para que pudiera usar ese XT de la marca Philips.
Para que os deleitéis con los clásicos, pondré aquí algunos vídeos:
