Ayer por la tarde, mientras comía algo suena el timbre. Pregunto quién es y me dicen a través del telefonillo:
- Tiene usted un paquete de Telefónica, vengo a entregárselo.
- Un segundo que ahora le abro.
Bueno, y la historia más o menos es la siguiente: cuando contraté el ADSL, resulta que entré en una promoción en la cual te regalan un reproductor MP3 de 1GB de capacidad. Lo gracioso, es que hay que mandar un FAX de vuelta, con una de las facturas para que te lo manden, lo cual lo veo medio-normal. Pues bien, tuve que llamar 3 veces y mandar 2 FAX para que me enviaran el maldito MP3 pero ahí no acaba todo. Cuando abro la puerta y veo al mensajero, me dice que son poco más de 7€ (no recuerdo la cantidad). ¿Cómo es posible si es un regalo? – pregunté. Inmediatamente llamé a Telefónica y me comentan que son los gastos de envío…
Señores de Telefónica: hagan el favor de decir REGALO cuando REALMENTE LO SEA. Me parece lamentable que no tengan el gasto del envío cubierto con estos percios e infraestructura que tienen, porque de ser así nos tendrían que regalar un coche a todos.







