Polvo blanco.

Los miércoles suelen ser días de fútbol. Subo al pabellón del pueblo a jugar con algunos amigos y despejarme de todo el estrés que llevo acumulado de la semana. También, suelo subir los sábados al polideportivo cuando no están de liga de invierno, como es el caso. Hoy era uno de ellos, subí a jugar por mi proio pié (está en lo alto del pueblo) y cuando llegué me encontré con un cartel en la puerta, que ponía que el encargado volvía en 5 minutos. Me puse a darle toques al balón mientras esperaba a que llegaran todos los demás, mientras que pensaba que hoy era el día de las paellas, y además antes de llegar a la entrada del pabellón ví cómo jóvenes estaban buscando un bar como unos desesperados: “En ese no, está todo lleno de personas mayores, cómo vamos a entrar ahí nosotros. Vámonos a otra parte”. Mientras, noto que están pasando demasiados coches para arriba y abajo de la calle colindante con el pabellón. Pensé: normal, es el día de las paellas, estarán los chavales como locos.

Llega el encargado, y me dice que pase, que no me quede en la puerta. Entro y jugamos. Todo bien, algo cansado y pasa un coche cargado de chicas, que tocan el claxon. Más paellas, pensé. Seguí el camino a casa acompañado de un amigo, con el cual suelo subir y jugar mientras hablábamos. Llego a casa, me siento delante del pc un poco, y leo un poco el foro del pueblo, a ver qué se cuenta la gente. Asombrado, leo cómo han detenido a varias personas por tráfico de cocaína. Siento asco y pena al mismo tiempo, por ver cómo jóvenes tiran por la borda su juventud de esa forma cuando tienen mucha vida por delante. Esto no es nada nuevo… desde que tenía la edad de esos chavales ha habido en el pueblo mucho movimiento de cocaína. No me vengas con que eso en todas partes lo hay… yo hablo de que el pueblo tiene cerca de los 15.000 habitantes y el grado de consumo de cocaína y otras drogas es altísimo. Y pensarás: esta juventud….. Pues te confundes. Hay muchísimas personas en este maldito pueblo que consume cocaína habitualmente. Gente con esposa e hijos. Y qué decir de los menores, con 14 y 15 años con cocaína, hachís, etc. He pasado muchas noches en los locales del pueblo para tomar copas, y me ha tocado ver mucho a jóvenes en un estado lamentable, ya que no se si ellos se dan cuenta de que cualquier persona que tenga un poco de vista ve el estado en el que se encuentran. Párpados morados, mandíbula desencajada, hiper nerviosos… Sencillamente se les hace fácil, por la falta de dinero empezar a vender su proio vicio para pagarse el suyo. El problema es que la cocaína en este pueblo es una epidemia que se extiende como un cáncer. Ayer parece que se le dió un pequeño corte, pero por lo visto sólo es la punta del iceberg.

¿Qué voy a hacer el día de mañana cuando mis hijos estén afuera o salgan a tomar una copa (si es que estoy aquí claro está)? Luego está eso de las paellas, que no se de dónde demonios ha salido eso de que en un concurso de paellas, se tenga que beber hasta perder el sentido como si fuera una megafiesta. Imaginaos a cientos de estudiantes, borrachos, sin noción ninguna de lo que les pasa por la cabeza debido al alcohol y para colmo consumidores de cocaína. Por lo que tengo entendido, hubo problemas en la discoteca. Botellazos en pleno cráneo, peleas, rifi rafes… ni qué decir (esto no lo he visto, pero me lo imagino) cómo dejarían los parques en donde estuvieron bebiendo: botellas, plásticos, vasos, cristales…

Esta juventud de hoy en día (ojo, y tengo 26 años) no se a qué demonios juega con tanta droga, tanto alcohol a borbotones y sin control y tan poca cabeza y materia gris para las cosas de importancia en este país.

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  1. rolocine dice:

    Amigo, si a los gobiernos le interesaran estas cuestiones sin duda harían algo, se enfrentarían a unos cuantos traficantes, proyectarían planes de conscientización y realmente pondrían a funcionar para bien el verdadero poder que tienen, sin embargo ni allí, ni aquí, ni más allá el gobierno hace algo realmente fuerte y consecuente. El negocio es muy amplio y los hijoputas están por doquier, hasta en el mismo gobierno… Entonces, lo que nos queda, a ti, a ami y a los que nos preocupa esta situación es hablar, hacer, motivar a los que van desacarrilándose, pregonar desde nuestros espacios que también son verdaderos centros de poder!!
    Un abrazo y gracias por tu buena onda en mi blog!

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