
A pesar de lo que podáis escribir después, esto es lo único que deseo en mi “Semana de Hermitaño”. Desde luego, el agua hace más falta que lo que vemos por las calles con penitentes detrás. Oir truenos, en lugar de tambores y cornetas.

A pesar de lo que podáis escribir después, esto es lo único que deseo en mi “Semana de Hermitaño”. Desde luego, el agua hace más falta que lo que vemos por las calles con penitentes detrás. Oir truenos, en lugar de tambores y cornetas.
Y, que pasó, llovió?
Pues Rolo hubo suerte y sí, llovió. La verdad me gustaría saber qué ocurriría si lloviera durante una semana santa completa. ¿Le pondrían a los santos paragüas?