Despiertas. Es muy temprano y el hambre te hace abrir los ojos. Como puedes, limpias tus legañas de la cara e intentas levantarte, mientras espantas todas esas moscas que están a tu alrededor. El calor es asfixiante por lo que decides salir de tu casa de aluminio. Ves a gente pasar, yendo para el mercado. Van tanto para vender como para comprar y es enorme. Inmediatamente después oyes sonar tus tripas y caes en la cuenta de que llevas sin comer 2 días e inmediatamente notas cómo luchas por mantenerte firme, ya que el hambre ha hecho mella y sólo tienes 12 años.
Hace ya una semana que mamá murió y no conoces a tu padre… necesitas comer de alguna forma pero intentas no pensar en ello y decides ir a darte una vuelta por el mercado a ver qué puedes robar. El problema de ir allí, aunque hay más comida, es que tienes más posibilidad de contagiarte por cualquier enfermedad y que corras la misma suerte que tu madre. Lo piensas por un minuto y la barriga hace acto de presencia de nuevo así que decides ir aún arriesgándote.
Una vez allí, entre el gentío ves algo entre el barro que parece algo para comer. Estás de suerte y tras escarbar un poco y mover el agua del charco, consigues scar una manzana que aunque no está en muy buenas condiciones es comestible. Además, uno deja de ser delicado cuando llevas dos días sin dar bocado. Te vas corriendo escondiendo la manzana con la camiseta para que no te la pueda quitar nadie a un lugar más apropiado. La devoras. Te limpias las manos con la camiseta y miras entre la gente pensando “no me ha visto nadie”. Parece que hoy es tu día de suerte, pues ves a Tambo. Tambo tiene 18 años y ha corrido con algo más de suerte que tú, así que decides ir a verle para saludarlo. Desde lejos ya te está recibiendo con una sonrisa en la boca.
- Hola, cómo estás – le preguntas.
- Bien, aunque tengo algo de hambre. ¿Oye te gustaría ganar dinero? Tengo un amigo que nos puede dar para comer, es Europeo y lo conocí en el mercado.
- ¿Comer gratis? ¡Qué hombre tan bueno! Claro que quiero.
- Ven a verme al anochecer por aquí, yo hablaré con él para que nos diga cómo.
- Está bien, aquí estaré.
Vuelves a casa, y aunque no comiste bien del todo lo que te dijo Tambo te llena de esperanzas y decides dormir un poco e ir a verlo más tarde. Una vez pasa el tiempo, decides ir a verle. Ves que está con alguien, de cara más blanca que la tuya. Te vas acercando y ves que es de piel blanca, y deduces que es el europeo.
Al acercarte, ves cómo dos hombres más de raza negra, a los cuales conoces de vista se te echan encima y te meten dentro de un coche. Te golpean y pierdes el conocimiento. Te despiertas, con un fuerte dolor de cabeza, y recordando las últimas imágenes de Tambo diciéndote: “lo siento”. Al abrir completamente los ojos, descubres que estás desnudo y que hay un adulto en la habitación en la que estás. Lleva máscara y también está desnudo, sentado en la cama. Tienes cinta adesiva en la boca, así que no puedes gritar, sólo llorar.
Y bueno… dejando a un lado este pequeño relato que yo mismo inventé para que os situéis… qué pensáis de la situación de países como África por poner un ejemplo relacionado con la historia. Hablo del tercer mundo y de la situación que tienen que vivir millones de personas sin nada que llevarse a la boca para comer. Pienso que a los países desarrollados no le conviene que estos países prosperen por completo ya que los explotan y exprimen al máximo sus recursos naturales. Tampoco (y esto es porque estoy de acuerdo con algo que leí en no se dónde) les conviene que tengan acceso a la tecnología e internet y vean realmente en la situación en la que están y exploten completamente.
Bueno, ¿qué opináis vosotros? Me gustaría tener muchas opiniones respecto a esto.
P.D: Quizás el relato a algunas personas les parezca un poco sádico, triste, etc. Sólo les digo, que es la cruda y lamentable realidad. Y perdón.